Buenos días Pepe.
Ni el más pesimista del mundo podía imaginar, que la tercera guerra mundial se libraría en los domicilios, en vez de las trincheras, como las dos anteriores y sin bombas, ni aviones, ni bracos, ni fusiles, ni metralletas, ni leches en vinagre.
Un simple bichito, y a tomar por el culo todo, vida social, economía, y no sé cuantas cosas más, aunque lo peor de todo es la pérdida de tantos seres queridos, desconocidos y conocidos.
El que más se acercó a este vaticinio, fue el que dijo que la tercera guerra mundial, sería con piedras.
En fin, que sea lo que el destino quiera, en sus manos estamos.
B+a.
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