Buenos días a los madrugadores. A estas horas yo parece que estoy solo. Y a los que vayan apareciendo a partir de ahora. No me he caído de la cama, me tuve que levantar porque tenemos un temporal de viento, agua y, supongo, nieve, y no ha habido más remedio que cerrar las contraventanas de casa porque parecía que las arrancaba de cuajo. Una vez realizada la labor me vuelvo a la cama que se está de cine oyendo esto desde ahí. Buen día para todos. Abrazos
Pepe, cuando compramos esta casa tenía unas contraventanas metálicas que cuando hacía malo daban un ruido tremendo. Y cuando tocaba cerrarlas, normalmente acababa empapado, casi siempre de madrugada.
Cuando reformamos la casa, decidimos quitarlas.
Abrazos.
Cuando reformamos la casa, decidimos quitarlas.
Abrazos.