Pepe, Rafi no ha madrugado. Escribe desde la cama, la muy tunanta.
Abrazos.
Abrazos.
Nunca os he engañado siempre he dicho la verdad que cuando escribo esas horas escribo desde la cama.
Je je je. Ya lo sé, Rafi. Sólo era para chinchar un poco.
Besotes.
Besotes.