Buenos días Rafi. Pero otra vez con el catarro a cuestas!. Yo creo que te arrimas demasiado a la lumbre y luego sales a la calle pico abrigada. Cuídate. Un beso
Pepe, buenos días, pero si no me había acatarrado.
Abrígate tú que las heladas son traicioneras.
Un beso
Abrígate tú que las heladas son traicioneras.
Un beso