Amigos, ya me despido y me voy con mis bártulos de árbitro a San Lorenzo del Escorial.
Hasta otro rato.
Besotes.
Hasta otro rato.
Besotes.
No paras Marce con el arbitraje. Buenas tardes ante todo. Buena labor, como la de entrenador de niños, si los padres se quedaran en casa. Pero bueno, siempre es gratificante estar entre jovencitos. Un abrazo.
Mensaje
Me gusta
No