Buenos días Luismi. Que dure lo de las sábanas. Eso de estar toda la noche dando vueltas desazonado por el calor sé lo que es. en alguna ocasión, en casa de mis padres, harto de darlas me salía a un patio, tiraba algo al suelo y pasaba la noche sobre las baldosas. Eso sí por la mañana amanecía acribillado por los mosquitos. Un abrazo y buen martes.