Menos mal que yo no tengo que olvidarme del estrés post-vacacional, como no lo padezco, jajajaja.
Yo creo que lo mejor es que pasa el estrés post-pago de la tarjeta de los gastos vacacionales.
Ahora disfrutaré de esos
paisajes también en mi
pueblo, este finde toca viaje a los becerriles.
Algunas
setas recogeré, también endrinas y buenos alimentos de la tierra.
B+a.