Buenas tardes, amigo Manolo.
Pues yo una vez me quedé anclado a un ancla, y si no me llego a desanclar acabo anclado al fondo, con los pececillos.
Y es que hay que quitarse de enmedio cuando las cadenas de las anclas están trabajando.
Me alegro de leerte, a ver cuando no echamos un soneto de esos entre unos pocos.
Pues yo una vez me quedé anclado a un ancla, y si no me llego a desanclar acabo anclado al fondo, con los pececillos.
Y es que hay que quitarse de enmedio cuando las cadenas de las anclas están trabajando.
Me alegro de leerte, a ver cuando no echamos un soneto de esos entre unos pocos.
Marce cuando escribas no te pongas tan nervioso, te digo lo que Pepi, eso parece un trabalenguas.