No pude llevar las andas de la Virgen porque estuve grabando con la cámara de video (por si me da y hago algún reportaje de recuerdo), pero si os diré que sentí un fuerte ahogo de emoción al subir hacia la Iglesia de nuestro pueblo. Muchos recuerdos vinieron a mi mente y cerre los ojos por un momento y la imagen de muchos seres que ya no están con nosotros aparecieron de pronto. Os veía tan emocionados, con una devoción tan seria y verdadera. Mari la de la Brini me dijo ¡aquí estaba mi casa! y no pude aguantar más y salí un poco antes de tiempo. Pepe Vizuete estaba fuera (no pudo entrar) pero si nos dió tiempo de darnos un abrazo y decirnos los dos... ¡que pena! ¡cuántos recuerdos!... alguna lagrimilla salia de nuestros ojos. Un abrazo-