Querid@s amig@s: Por lo que me ha contado mi hermana Pepi y por lo que he leído en el foro, conozco “al dedillo” el éxito de vuestros encuentros. Siento habérmelos perdido, aunque espero y deseo que ésto haya sido sólo el comienzo. Me hubiera gustado reencontrarme con tod@s y muy especialmente con l@s que no he vuelto a ver desde Diógenes. Ahora me voy a Solana. Puede que nos veamos con algun@s
Un abrazo especial a Fe Lillo. Me gustaría saber si recuerdas a mis padres, Alfredo y Rolendis de Solana del Pino. También vivieron en las Tiñosas (yo nací allí en el año 1945), aunque, al no haber escuela, nos trasladamos al pueblo cuando cumplí 4 ó 5 años y después a Mina Diógenes. De las Tiñosas recuerdo algunos nombres: Fe Lillo, una vecina que se llamaba Josefita, las “muchachas” del tío Paco (así las llamaba mi madre cuando recordaba que les gustaba tenerme en brazos), “la Martina”, Melquíades, “la Celestina”, Baltasara ….
Veo con total nitidez “el cuartelillo” en el que vivíamos, los bailes de los mayores al aire libre (a veces, si no estoy confundida, en la explanada de la fuente agria), los paseos hasta “el baño” y los baños de agua helada, la casa “del amo” (entonces no entendía lo del “amo”, ni muchas otras cosas…), la empinadísima cuesta-camino que hizo Peñarroya a los trabajadores que vivían en Tiñosas para acortar y no tener que pagarles el desplazamiento, el susto del primer “aparato del humo” al romper la barrera del sonido (así recuerdo que llamaban en Tiñosas a los primeros aviones con motores de reacción), las reuniones en las puertas … ¡Tantas cosas! ¿Carencias materiales? ¡Muchísimas! (Aunque yo, entonces, no lo notaba: el calor y el cariño de mis padres era todo lo que necesitaba y los tenía a raudales). Ya sé que much@s de vosotr@s, que sois más jóvenes, no tendréis estos recuerdos. Entre tod@s recuperaremos la memoria. Hasta pronto. Jovita
Un abrazo especial a Fe Lillo. Me gustaría saber si recuerdas a mis padres, Alfredo y Rolendis de Solana del Pino. También vivieron en las Tiñosas (yo nací allí en el año 1945), aunque, al no haber escuela, nos trasladamos al pueblo cuando cumplí 4 ó 5 años y después a Mina Diógenes. De las Tiñosas recuerdo algunos nombres: Fe Lillo, una vecina que se llamaba Josefita, las “muchachas” del tío Paco (así las llamaba mi madre cuando recordaba que les gustaba tenerme en brazos), “la Martina”, Melquíades, “la Celestina”, Baltasara ….
Veo con total nitidez “el cuartelillo” en el que vivíamos, los bailes de los mayores al aire libre (a veces, si no estoy confundida, en la explanada de la fuente agria), los paseos hasta “el baño” y los baños de agua helada, la casa “del amo” (entonces no entendía lo del “amo”, ni muchas otras cosas…), la empinadísima cuesta-camino que hizo Peñarroya a los trabajadores que vivían en Tiñosas para acortar y no tener que pagarles el desplazamiento, el susto del primer “aparato del humo” al romper la barrera del sonido (así recuerdo que llamaban en Tiñosas a los primeros aviones con motores de reacción), las reuniones en las puertas … ¡Tantas cosas! ¿Carencias materiales? ¡Muchísimas! (Aunque yo, entonces, no lo notaba: el calor y el cariño de mis padres era todo lo que necesitaba y los tenía a raudales). Ya sé que much@s de vosotr@s, que sois más jóvenes, no tendréis estos recuerdos. Entre tod@s recuperaremos la memoria. Hasta pronto. Jovita