Carmelo, con tu mensaje y el comentario que hace Conce, algo me viene a la mente de la cancioncilla, de todas formas yo a tí te recuerdo que siempre andabas correteando por las calles o el campo de fútbol con los amiguetes y por regla general lo raro es que no fueras cantando alguna cosilla.
De las fiestas no mencionas la cucaña; es decir, la cuerda que ponían en la zona del casino y colgando de ella unas vasijas de barro rellenas con harina, otras con algunas monedillas, tierra o caramelos y alguna de ellas con el premio especial, algún billetillo de 100 ó 200 pesetas, te vendaban los ojos, te hacían girar varias veces y con un palo dando al aire; la gente gritando, un poco más a la derecha o a la izquierda y así hasta que conseguías romper alguna, luego dependía de tener suerte y romper la del premio gordo, porque como rompieras la de harina o tierra, te ponías "perdío". De todas formas había que tener cuidado porque alguno se iba hacia el público y pies para qué os quiero.
Oye si te acuerdas de más cosillas cuéntalas que nos gustan.
De las fiestas no mencionas la cucaña; es decir, la cuerda que ponían en la zona del casino y colgando de ella unas vasijas de barro rellenas con harina, otras con algunas monedillas, tierra o caramelos y alguna de ellas con el premio especial, algún billetillo de 100 ó 200 pesetas, te vendaban los ojos, te hacían girar varias veces y con un palo dando al aire; la gente gritando, un poco más a la derecha o a la izquierda y así hasta que conseguías romper alguna, luego dependía de tener suerte y romper la del premio gordo, porque como rompieras la de harina o tierra, te ponías "perdío". De todas formas había que tener cuidado porque alguno se iba hacia el público y pies para qué os quiero.
Oye si te acuerdas de más cosillas cuéntalas que nos gustan.