Alejandro, muchas gracias por la felicitación. Para mí es un halago que alguien con experiencia en el ramo de la literatura, aprecie unas sencillas estrofas de un aficionado.
Yo también perdí a mi padre, (falleció en Octubre del año pasado), y tengo los mismos sentimiento que tú, respecto al tuyo. Físicamente no están, pero hay sensaciones de nunca se han ido, eso sí; ese gran vacío nunca se podrá llenar. Para mí él, además de padre, era una amigo.
Mi padre nació en "El Soldado", aunque lógicamente está inscrito en Alcaracejos, ya que "El Soldado" era una pedanía de allí, al igual que Diógenes lo era de Solana del Pino.
Hace algunos años (no recuerdo cuantos), mis 2 hermanos y yo fuímos con él por allí, y a él, más o menos le pasó lo que a nosotros nos pasa cuando por suerte logramos entrar en Diógenes, puesto que aquello está también como éste, restos de escombros de casas derruídas. El nos comentaba: aquí más o menos estaba nuestra casa, aquí vivía tal, aquí vivía cual y nos relataba vivencias de aquella gente con sus recuerdos de infancia, puesto que él marchó con 12 años.
Recuerdo que allí lo único que quedaba en pie, era una finca con una hermita (donde se daba misa cuando vivían allí). Dicha finca seguía perteneciendo a una familia de apellido Aguirre (creo que era así), que residían aquí en Madrid. Mi padre, en su infancia era muy amigo de ellos y sobre todo de uno de los hermanos que era piloto de aviones, el cual falleció luego en un accidente (creo que de coche).
También nos acercamos a Alcaracejos y pasamos por una casa preguntando por gente que él conoció. Preguntamos por una tal "Isabelilla" (tenía, según mi padre, una deficiencia en una mano), la cual por motivos de la guerra, en su casa tenían las lógicas carencias. Ella se iba pasando por las casas de las demás familias y según me contaba mi padre, le decía a mi abuela, ¡anda "Camen", dame algo de comer pronto que van a comer en casa "El Loro"!, y así la pobre iba picando y matando el hambre. No conseguimos encontrarla a ella ni a nadie de su familia.
Tuvimos mejor resultado en casa de una familia (no recuerdo nombres), pero para dar más referencias, tuvieron en su día un bar (ya cerrado) y regentaban una gasolinera que si no recuerdo mal, estaba en el cruce de carreteras que va hacia "el soldado", con la que va hacia Villanueva del Duque e Hinojosa del Duque, (pueblo de mi abuelo). ¡Qué alegría se llevaron mi padre y este matrimonio!, Platicaron un buen rato hasta que nos teníamos que ir, pues era tarde, eso sí, se empeñaron en darnos un chorizo y una morcilla, ¡qué buenas nos supieron!.
Como puedes ver, por mis venas corre también sangre cordobesa.
Todo este relato, (en el que me estoy excediendo y pido perdón), es con el fin de comentar que con esto del foro y con los recuerdos nuestros, más los que cada uno escribe, ahora es cuando realmente comprendo lo que en ese momento sentía mi padre, y que a pesar de que los hermanos siempre teníamos curiosidad y nos hacía ilusión por conocer dónde nació y vivió su infancia, a nosotros no nos llenaba tanto. Ahora es cuando verdaderamente comprendo, qué sensaciones fluían en su interior.
Te pido nuevamente perdón por haberme extendido tanto. Recibe un cordial saludo.
Yo también perdí a mi padre, (falleció en Octubre del año pasado), y tengo los mismos sentimiento que tú, respecto al tuyo. Físicamente no están, pero hay sensaciones de nunca se han ido, eso sí; ese gran vacío nunca se podrá llenar. Para mí él, además de padre, era una amigo.
Mi padre nació en "El Soldado", aunque lógicamente está inscrito en Alcaracejos, ya que "El Soldado" era una pedanía de allí, al igual que Diógenes lo era de Solana del Pino.
Hace algunos años (no recuerdo cuantos), mis 2 hermanos y yo fuímos con él por allí, y a él, más o menos le pasó lo que a nosotros nos pasa cuando por suerte logramos entrar en Diógenes, puesto que aquello está también como éste, restos de escombros de casas derruídas. El nos comentaba: aquí más o menos estaba nuestra casa, aquí vivía tal, aquí vivía cual y nos relataba vivencias de aquella gente con sus recuerdos de infancia, puesto que él marchó con 12 años.
Recuerdo que allí lo único que quedaba en pie, era una finca con una hermita (donde se daba misa cuando vivían allí). Dicha finca seguía perteneciendo a una familia de apellido Aguirre (creo que era así), que residían aquí en Madrid. Mi padre, en su infancia era muy amigo de ellos y sobre todo de uno de los hermanos que era piloto de aviones, el cual falleció luego en un accidente (creo que de coche).
También nos acercamos a Alcaracejos y pasamos por una casa preguntando por gente que él conoció. Preguntamos por una tal "Isabelilla" (tenía, según mi padre, una deficiencia en una mano), la cual por motivos de la guerra, en su casa tenían las lógicas carencias. Ella se iba pasando por las casas de las demás familias y según me contaba mi padre, le decía a mi abuela, ¡anda "Camen", dame algo de comer pronto que van a comer en casa "El Loro"!, y así la pobre iba picando y matando el hambre. No conseguimos encontrarla a ella ni a nadie de su familia.
Tuvimos mejor resultado en casa de una familia (no recuerdo nombres), pero para dar más referencias, tuvieron en su día un bar (ya cerrado) y regentaban una gasolinera que si no recuerdo mal, estaba en el cruce de carreteras que va hacia "el soldado", con la que va hacia Villanueva del Duque e Hinojosa del Duque, (pueblo de mi abuelo). ¡Qué alegría se llevaron mi padre y este matrimonio!, Platicaron un buen rato hasta que nos teníamos que ir, pues era tarde, eso sí, se empeñaron en darnos un chorizo y una morcilla, ¡qué buenas nos supieron!.
Como puedes ver, por mis venas corre también sangre cordobesa.
Todo este relato, (en el que me estoy excediendo y pido perdón), es con el fin de comentar que con esto del foro y con los recuerdos nuestros, más los que cada uno escribe, ahora es cuando realmente comprendo lo que en ese momento sentía mi padre, y que a pesar de que los hermanos siempre teníamos curiosidad y nos hacía ilusión por conocer dónde nació y vivió su infancia, a nosotros no nos llenaba tanto. Ahora es cuando verdaderamente comprendo, qué sensaciones fluían en su interior.
Te pido nuevamente perdón por haberme extendido tanto. Recibe un cordial saludo.