Un vasco va por la
calle lleno de heridas, magulladuras y moratones. un
amigo lo ve y le dice:
¡Aibá, Patxi, qué pintas! ¿Que te ha pasado?
Pues nada, oye que iba con la
moto por la
carretera y vi a lo lejos un muro que ponía: Se traspasa, ¡y era mentira, pues!