Pepi, fué un perro que parecía un caballo, además con muy mala leche, lo que ocurrio es que el no sabía que yo me había criado en Diógenes y estaba acostumbrado a luchar con los perros de Canitos cuando iba a pescar al pantano, tu padre tambien los conoció, se llamaban Municio y Tani.
Un beso.
Un beso.
Que cerebrito estás hecho.