Tati, ya os conté en una ocasión que a mi me dieron de reyes en la empresa un juego de cocina, y a Rosario (TROYA) que vivía donde luego vivió la Nicolasa una muñeca. El juego de cocina no llegó a mi casa, cuando me lo dieron en la oficina lo estampé contra la pared, luego me llevaron un balón a casa.
Un beso
Un beso