Visto que me encuentro solo por las calles me niego a hablarme a mí mismo por más tiempo. Me voy dejando este pensamiento "Dos excesos deben evitarse en la educacion de la juventud; demasida severidad, y demasiada dulzura." Abrazos y a disfrutar mañana todos los que os juntéis en Madrid.
Pepe, encontrar el equilibrio es lo más sensato aunque, últimamente, la balanza sólo se inclina para beneficiar a los de siempre.
Un beso para Álvaro. Yo tengo un diablejo sobe las rodillas que no me deja escribir. Abrazos.
Un beso para Álvaro. Yo tengo un diablejo sobe las rodillas que no me deja escribir. Abrazos.