Buenos días Luismi. Supongo que ya habrás descansado, es un decir, del ajetreo del viaje. Para el descanso total quizá te hubieran hecho falta otro par de días en Becerril cuidando las cigüeñas del campanario y teniendo el calor de tu madre cerca, en esos parajes sí que se descansa de verdad. Un abrazo y buen día