Hola José Carlos, además de cuidar de tu hermana (que lo hacemos siempre que ella se deja, pero ya sabes que no es fácil cuidar de un torbellino), también nos gustaría poder hacerlo contigo, aunque si te escondes será labor imposible. Por lo tanto, pon los huesos en punta, la mente despierta, los dedos a teclear y regálanos algo de tu tiempo.
Un beso
Un beso