Moño, Manolo Perales, no me atreví a acercarme mucho porque como estaba Mercedes por allí, me daba un poco de corte.
Oye a mí me gusta la raspadura en las madalenas, es que en el paladar me lo deja luego muy rasposo y en el emisferio (tanto el inferior como el superior craneal) me salen llagas.
Oye a mí me gusta la raspadura en las madalenas, es que en el paladar me lo deja luego muy rasposo y en el emisferio (tanto el inferior como el superior craneal) me salen llagas.