Pepe, te felicito de nuevo. Esta mañana me despisté y le llamé para felicitarle, el pobre no se había quitado ni las legañas.
Un beso
Un beso
Hoy sí, Rafi. Ayer mañana me dejaste un poco erdido porque aún no me había quitado las legañas, después lo pensé y por eso te llamé. Un beso fuerte