Rafi, resguárdate de las
tormentas que son peligrosas, a mi cada vez me dan más miedo, me reia de mi madre cuando era pequeña porque nos acostaba a todos con ella y no nos dejaba tocar suelo, hierro etc. casi estoy igual que ella, cuando hay
tormenta me siento en una silla de madera y los pies en alto también.
Un beso.