En el año del señor del 2010 aconteció en los campos que fueron de la simpar mina diogenes, una guerra brutal por injusta. Hete aquí lo que sucedió:
Había en aquellos tiempos un caballero honesto y leal, de nombre don perico que vivía feliz en su castillo de getafe en compañía de su dama doña ali.
Cada año el valiente caballero y su dama acudían con devoción a rendir pleitesía a la virgen de las minas adorada que era por todos los diogeneros.
Y en los campos diogeneros, don perico solicitó de la poderosa orga el uso y disfrute de la encina nº cinco, para él, sus caballeros, sus damas y para todo aquel que se acercara en hora buena.
Pero mientras el hacía tan honesta solicitud, el malvado caballero negro de nombre don floreal, empezaba a maquinar la manera de hacerse con tan valiosa propiedad para él y su dama doña paquilla.
Así don floreal lanza el guantelete a don perico que con valentía lo recoge y ambos empiezan a hacer recuento de sus tropas para tan magna batalla.
Capítulo primero. Ahora os dejo que tengo que ir a mi clase de conducir cuando mis tareas y mi niña me lo permitan, seguiré con tan épica historia.
Había en aquellos tiempos un caballero honesto y leal, de nombre don perico que vivía feliz en su castillo de getafe en compañía de su dama doña ali.
Cada año el valiente caballero y su dama acudían con devoción a rendir pleitesía a la virgen de las minas adorada que era por todos los diogeneros.
Y en los campos diogeneros, don perico solicitó de la poderosa orga el uso y disfrute de la encina nº cinco, para él, sus caballeros, sus damas y para todo aquel que se acercara en hora buena.
Pero mientras el hacía tan honesta solicitud, el malvado caballero negro de nombre don floreal, empezaba a maquinar la manera de hacerse con tan valiosa propiedad para él y su dama doña paquilla.
Así don floreal lanza el guantelete a don perico que con valentía lo recoge y ambos empiezan a hacer recuento de sus tropas para tan magna batalla.
Capítulo primero. Ahora os dejo que tengo que ir a mi clase de conducir cuando mis tareas y mi niña me lo permitan, seguiré con tan épica historia.