Como veo que todos estáis comiendo, yo me voy a hacer unas gestiones por los madriles, casi ná: Llevo dos botas de vino a reparar al único botero de Madrid, C/ del Águila, 12, y a comprar un recambio para una maquinilla de afeitar ¡mira si es difícil!. Pero es que en Madrid, sabiendo buscar, se encuentra de todo.
Hasta mañana, besotes para todos.
Hasta mañana, besotes para todos.