Buenas tardes.
La letra que escribo a continuación es de una estudiantina que se hizo en Diógenes hace más de 60 años. La recuerda mi suegra, no toda la letra, pero parte de ella. Quizás la recuerde alguno de vuestros padres.
Venimos a saludar con agrado y con cariño
a la señora Teresa y al señor Vladimiro
es un señor muy leal y su señora muy buena
y la criada que tienen es la flor de la canela,
saludamos a los niños y a Perico el hortelano
que es el mejor jardinero que se ha visto en este barrio.
La dirección de esta mina oficialmente la llevan:
Don Vladimiro ingeniero y en oficina Barrera,
ayudante de ingeniero es Don Patricio Fernández,
Antonio, Gisao y el Niño actúan de vigilantes,
Bibiano, Julián, Casto y el señor Caballero,
Don Francisco en cirugía y en almacenes Calero.
Las muchachas de este pueblo son bonitas como el sol,
llevan los labios pintados y el pelito a lo garsón,
las vemos algunas tardes cuando van al suministro,
con las cejas depiladas y los labios de chorizo.
Cuando van al suministro siempre de acuerdo están todas,
cuando ven el bacalao ninguna quiere la cola,
pero hay que tener en cuenta que el camarada Calero
tiene que darle salida para juntar el dinero.
Hasta aquí lo que se acuerda. Por cierto Vladimiro y Bibiano no se si están bien escrito.
UN SALUDO.
La letra que escribo a continuación es de una estudiantina que se hizo en Diógenes hace más de 60 años. La recuerda mi suegra, no toda la letra, pero parte de ella. Quizás la recuerde alguno de vuestros padres.
Venimos a saludar con agrado y con cariño
a la señora Teresa y al señor Vladimiro
es un señor muy leal y su señora muy buena
y la criada que tienen es la flor de la canela,
saludamos a los niños y a Perico el hortelano
que es el mejor jardinero que se ha visto en este barrio.
La dirección de esta mina oficialmente la llevan:
Don Vladimiro ingeniero y en oficina Barrera,
ayudante de ingeniero es Don Patricio Fernández,
Antonio, Gisao y el Niño actúan de vigilantes,
Bibiano, Julián, Casto y el señor Caballero,
Don Francisco en cirugía y en almacenes Calero.
Las muchachas de este pueblo son bonitas como el sol,
llevan los labios pintados y el pelito a lo garsón,
las vemos algunas tardes cuando van al suministro,
con las cejas depiladas y los labios de chorizo.
Cuando van al suministro siempre de acuerdo están todas,
cuando ven el bacalao ninguna quiere la cola,
pero hay que tener en cuenta que el camarada Calero
tiene que darle salida para juntar el dinero.
Hasta aquí lo que se acuerda. Por cierto Vladimiro y Bibiano no se si están bien escrito.
UN SALUDO.