Sigo (y el que quiera buscarnos defectos, que por lo menos ponga su nombre):
Apenas traspasaba la mañana
la caricia dormida de tu beso
y en mi piel palpitaba el tenue peso
Apenas traspasaba la mañana
la caricia dormida de tu beso
y en mi piel palpitaba el tenue peso
Marce quiero buscaros defectos, ANTONIO MORON
Vale, pero de lejos, ¿eh?, que corra el aire.
Pero Marce, te parece poco el airecillo que está corriendo hoy, que rompe el cutis.