Hola Rafi, buenos días. Y mira que produce risa (en los demás, claro) una caída. La última vez que me caí fue cruzando el
paseo, con dos bolsas de
fruta; tropecé y ¡plaf!, batacazo al canto. Las naranjas rodando, pero lo único que me inquietaba era si me habían visto y se iban a reír de mí. ¡Pues claro! como de todo el mundo. Después me preocupaba, de verdad, un golpe en la rodilla. Afortunadamente no tuvo consecuencias. Pero cuando llueve (por eso de las hojas mojadas y resbaladizas) o la
nieve ... (ver texto completo)