Planchados nos vamos a quedar nosotros cuando veamos si ha llevado Perico la plancha o no. El que cuente con gambas para ochocientos, que aunque vayamos seis daremos buena cuenta de ellas. Así, como a media mañana con una caja de cervecillas van a entrar de muerte. Luego ya vendrán los conejos y los choricillos.