Felicidad Molinillo, mientras vivamos, no podremos olvidar los gustos de nuestros padres, los paseo que dábamos con ellos, las cosas que hacian etc. etc, dices que cuando vas al campo y oyes una perdiz te parece que estás en Diógenes, enseguida reaccionas y te das cuenta de que no es una realidad, llevas razón, no es realidad, pero si fue una realidad lo que vivistes y siempre la llevarás contigo.
Besos Pepi.
Besos Pepi.