Felicidad Mlinillo, muy buena la historia que has contado sobre la caza de tu padre, encima los cazadores disfrutaron de la pieza cazándola y comiéndosela, el otro no la probó y le daria rabia no poder cogerlos, ese no sabia lo que era jugársela a tres diogeneros.
No querias ordenador, ahora ya es tuyo, los demás que lo cojan cuando tú estés bien servida.
Muchos besos Pepi.
No querias ordenador, ahora ya es tuyo, los demás que lo cojan cuando tú estés bien servida.
Muchos besos Pepi.