Yo también recuerdo mis regalos de reyes: un plumier de dos pisos con pinturas de Alpino, seis no mas, unos calcetines de hilo grises y marrones y una gran naranja de California, eran enormmes y estaban riquísimas. La muñeca de cartón la compartiamos mi hermana y yo. A mi hermano una peonza y un aro para rodar por la calle. Agunas veces también nos traían un diabolo, yo hacía cosas muy bonitas con él. ¡que tiempos tan bonitos y que felices que eramos!