LuisMi, no he ido nunca a buscar caracoles, pero si los he comido, si me pillara más cerca, me acercaba para ayudarte a comer algunos, 11 kilos dan para mucho.
Abrazos.
Ya me habia despedido pero he visto que mi
amiga Feli está al pié del cañón.
De buen gusto sabes que estás invitada, además mi "viejilla" los prepara de lujo, muy bién lavados y muy bién cocinados.
Figuraté que me encantan, pero sólo los como, cuando los prepara mi madre ó yo.
Ya te contaré una anécdota de Oristelita, del primer día que vino conmigo en Becerril de buscar caracoles.
Ahora si me voy.
Besos y abrazos.