Mariano, lo que para unos es una bendición (como para Rafi y para mí) para los hosteleros es una maldición bíblica. Las terrazas se quedan esperando clientes y la gente no se anima igual a consumir si no hace calor.
Pero en fin, así es casi todo en esta vida.
Abrazos.
Marce, la gente es la leche, para mi desde luego no sería inconveniente, me pondría una rebeca y a el
toro, precisamente cuando hace calor por la
noche, viene muy bien ese fresquito. Marce que pases un buen fin de semana,.