os dejo el pueblo solo, callado, con una luz tenua y los pájaros vigilantes desde las encinas. Pronto empezará la vida por las calles. Así me ha salido.
Apo, la vida comienza a notarse, la jornada se despereza, el sol se cuela entre las ranuras de las
ventanas y los niños y niñas van preparando su cartera. Se aproxima la hora de ir a la
escuela. La mañana estás fresca pero el día será demasiado cálido y seco para esta época.