Pepe, yo también tengo experiencia en esta materia. Desde 1991 hasta 2002 sólo tenía que cruzar la calle para llegar al trabajo. Por desgracia me tocó echarle el cierre y desde entonces, ya casi 15 años, me ha tocado viaje diario de ida y vuelta a los Madriles. Pero es lo que hay y quejarse no sirve de nada. Eso sí, si siguiera trabajando en Los Molinos te aseguro que no me iría a la reserva anticipadamente.
Abrazos.
Abrazos.
Buenos días Marce. Tener un trabajo en el que disfrutas, o al menos te gusta, y que no te suponga extras de tiempo en viajes, es un lujo, pero indudablemente, cada cual tiene que adaptarse a lo que en cada momento tiene. Un abrazo y buen día
