¡Pero que dices, Marce! si estás hecho un pincel. Y, además, estudiante. A este paso te veo de botellón. Y en barca cruzando el Montoro.
Gracias, Jovita, por mirarme con tan buenos ojos. A los botellones de mis hijos me he apuntado alguna vez, pero siempre para gorronearles alguna copa. Lo de cruzar el Montoro en
barca lo veo difícil, como no me echen una mano los del proyecto aborigen, que andan recorriendo el Guadiana en una canoa de eneas.
Besotes.