Efectivamente, ayer estuve a ver a Antonio Morón y a su "patachula".
¡Vaya pájaro, el tío!. Me quería arreglar con las escurriduras de las latas que se habían bebido Perico y él.
Menos mal que llego Mª Carmen al rescate, con unas Mahou 5 estrellas fresquitas y un buen plato de merienda.
Y no te quejes que todavía te dejé un para de rodajas de chorizo para que cenaras.
Ahora vas y lo cascas.
Desde luego qué cara más dura tiene el mozo, y que me dejó unas rodajas de chorizo, será mentiroso, si no paraba de pedirme más
pan para rebañar el plato.
No te preocupes que ya lo cascaré en otra ocasión, miraré por la mirilla de la
puerta y como vea que eres tú no te abro.
Ya te digo yo que a éste no le da de
comer Pili, no veas como jala el mozo y encima me dejó sin cervezas, como para invitarle más veces.