Yo también cambié mucho mi forma de pensar al respecto. Creo que el cielo y el infierno se viven en la Tierra. Somos un espíritu que ocupa un cuerpo (envase) hasta que quede liberado por decisión del Supremo.
¡Un gran abrazo!
Yo estuve 5 años estudiando en un
colegio de curas Salesianos, una vez en la
calle y con el paso de los años he visto que dista mucho la realidad de lo que por allí me contaron…
Solo me queda de esa época la gran devoción por María Auxiliadora…abrazos…