He oído cosas, que si son verdad, no dicen nada en beneficio de quienes así hablan.
Parece ser que hay un comerciante de Amós Olivares que ya está deseando que llueva para, según él, que se le inunde la
tienda y poder reanudar las críticas al
ayuntamiento.
Lo de este tío no tiene nombre, primero pidió que no se anularan las
plazas de
aparcamiento y ahora hay más plazas de las que había antes. Luego se quejó de la duración de la obras, y se van a ajustar a los plazos. Y ahora piensa que un buena
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