Fuimos a pasar un día a la fería de Córdoba, pasamos a una caseta y comimos de tapas, mi marido decía tomar como es nuestra costumbre, la cerveza % y yo tan atrevida le dije, no, hoy toca Montilla y eso pedimos una botellita para los dos, cuando terminamos de comer, mi marido que parece siempre lleva prisa (el bocao y a la calle) dice de marchar y le dije, ni se te ocurra moverte hasta que yo pueda andar debidamente, tú verás, no bebo vino nunca y nos bebimos una botella, era pequeña, pero aún así ... (ver texto completo)
jejej una buena anecdota para contar luego a tus nietos jejeje, vamos que la unica para en ese momento bailar unas sevillanas de esas rapiditas jejej