Ignacio, el concejal socialista que baila en la rondalla, acudió a casa de una mujer mayor impedida en la mañana de ayer. Le dijo que la iba a llevar a votar. La mujer le contestó que no, que ya la iban a recojer porque quería votar por el alcalde, y él con una desfachatez increíble le contestó: claro, no se preocupe, si venimos del ayuntamiento y ya le tenemos preparados los votos.
Cuando llegaron las personas que habían quedado en llevarla, la mujer les contó lo que había pasado. Supimos quien ... (ver texto completo)
Cuando llegaron las personas que habían quedado en llevarla, la mujer les contó lo que había pasado. Supimos quien ... (ver texto completo)