Tres chopos. Tres
gigantes. Autóctonos, en un clima extremo, frio,
nieve, hielo y un Sol de fuego. Valientes. Desafiantes. ¡Resistiendo! Sin límite de altura, quieren llegar al
cielo. Imperturbables con el paso del tiempo.
Los sembró mi abuelo. Los cuidó mi padre. Y yo los comtemplo.
Vigilan mi
huerto. Vigilan La Vega. Sus copas divisan,
caminos y sendas.
Si la acequia lleva el
agua que riega. Si hay tráfico en la
carretera.
No sólo son raices, troncos, ramas, hojas ni vulgar madera.
Son nobles
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