Mire buen hombre somos, una congregacion muy pobre, ya se que en otras le a regalado dulces, pero no sotras somo tan pobre pero no tontas, bueno quiero decir que acambio de los dulces usted nos regalaria unos de colchones, pero como somos un poco pijas si fueran de los buenos mejor.
Hermana así se habla, yo que soy la encargada de los dulces, dígale a ese buen hombre que aquí no se regala nada, que el horno no esta para bollos, y que nada de ivas, ni puñeticas de esas, que si no El corte francés, nos los deja a precio de coste, pero bueno, aquí no estamos para regalar, a y de paso ya que viene que se pase, por la tienda del tío las casas y traigan unas docenas de huevos y azúcar, que lo pague y ya si eso, ya se lo damos, cuando el papa, sea mama, ale a pasarlo bien, jajajajajaja ... (ver texto completo)