Esta imagen muestra las icónicas
chimeneas de las
casas-
cueva de Chinchilla de Montearagón, concretamente en una de las zonas donde estas estructuras tradicionales se encuentran en un estado más rústico o semiabandonado.
Refugios históricos: Se cree que estas viviendas excavadas directamente en la
roca del cerro comenzaron a construirse durante la dominación islámica. Su uso se multiplicó de forma masiva a partir del siglo XVI, sirviendo de hogar para las poblaciones de moriscos y judíos que fueron desplazadas tras la Reconquista.
Arquitectura bioclimática: El interior de la roca ofrece una insonorización excelente y una temperatura constante ideal (entre 18 °C en
verano y 20 °C en
invierno), haciendo innecesario el uso de calefacción o aire acondicionado.