Diego
LA EPIDEMIA SILENCIOSA
VIII
Se está trabajando en una vacuna, que podría reducir los efectos eufóricos que experimentan los consumidores de cocaína, pero es una inversión enorme y los laboratorios no terminan de decidirse. No les parece un buen negocio. Con la heroína, el
médico tiene herramientas farmacológicas, la meta dona o la naltrexona, que ayudan al paciente. Con la cocaína no tenemos nada.
Esta droga cambia sutilmente la función cerebral. Y cuando eso pasa, ya no hay remedio.
Frente
... (ver texto completo)