Todos los padres de esto niños, no son iguales, pero sabemos que algunos de ellos hacen poco por evitar que hagan estas gamberradas porque a esto no se le puede llamar bromas sino delincuencia juvenil y sino que le pregunten al vecino que le han roto algo en su propiedad, si se toman medidas malo y si no se toman también malo, somos la leche, esto no se puede seguir consintiendo, sino irá a mayores y después habrán lamentaciones.