Es el punto neurálgico de la viviendas para los trabajadores de la Colonia Industrial Can Bertrand. Estas
casas fueron promovidas por el empresario textil Manuel Bertrand i Cortalé a partir de su
fábrica instalada en el año 1861 dedicada a los estampados de algodón y hacia fines del siglo XIX daba trabajo a más de 500 obreros, la mayor parte mujeres, que tenían sus viviendas en esta zona.