En Anaga: Aunque es originaria de América tropical, se ha naturalizado muy bien en las islas. Es frecuente verla cerca de riachuelos o en los márgenes de los
senderos más frescos del macizo, donde la humedad es constante. Curiosidad: En algunas culturas, sus semillas negras y duras se han utilizado tradicionalmente como perdigones o para fabricar artesanías y rosarios. Sus rizomas (raíces) también son comestibles y ricos en almidón.