La
fotografía muestra el
paisaje volcánico típico de las cotas más altas de
Tenerife: Terreno volcánico: Las
rocas oscuras en primer plano son fragmentos de lava procedentes de las erupciones del Teide.
Mar de nubes: Se aprecia la formación de nubes que suelen quedar por debajo de la cumbre, un fenómeno habitual debido a los vientos alisios. El destino: El
camino termina en un
mirador desde donde se contempla el espectacular cráter de Pico Viejo (o
Montaña Chahorra), que tiene unos 800 metros de diámetro y un
colorido fondo debido a los diferentes materiales volcánicos.