Este
camino te lleva a través de un
paisaje de "malpaís", donde las coladas de lava se enfriaron de forma irregular, creando estas
rocas de aristas afiladas y tonos oscuros. Lavas de época
medieval: Estás caminando sobre coladas volcánicas que fluyeron desde el cráter del Teide durante la última erupción de su cumbre. Emanaciones de azufre: A lo largo de este
sendero es común ver fumarolas y sentir el característico olor a azufre, recordándote que el volcán sigue activo bajo la superficie. Vistas al cráter: Al final de este corto trayecto de 0,7 km, llegarás al
mirador para ver el imponente cráter de Pico Viejo (
Montaña Chahorra), de unos 800 metros de diámetro. El sendero se encuentra a una altitud de unos 3.500 metros. A esta altura el oxígeno es menor, por lo que se recomienda caminar con calma y disfrutar de las texturas de la
roca volcánica.