Una sede que se trasladará al Real de Las Palmas en 1485, una vez culminada la conquista de dicha Isla. A partir de 1420, los títulos normandos serán cedidos a los señores sevillanos de Las
Casas (de igual origen francés) y, con posterioridad, a la
familia Herrera (1430). Sin embargo, el dominio señorial castellano será duramente cuestionado por los portugueses, quiénes ocuparán la isla durante un corto período de tiempo y mantendrán sus pretensiones sobre la misma hasta que los Tratados de Alcaçobas (1479) y Tordesillas (1499) entre Castilla y
Portugal concluirán con dicha pugna.